La vía ecuménica

    A un hombre sabio se le pidió escribir un libro sobre el ecumenismo. Antes de comenzar imaginó de dialogar con sus eventuales lectores:  "Tal vez eres católico y tienes una hija que piensa casarse y un día te presenta a su novio protestante...y te encuentras bruscamente de frente a una dificultad, de frente a un ámbito desconocido y nuevo...y porque eres honesto te encuentras obligado a considerar seriamente las cosas....y aquí ingresas en el ecumenismo... Tal vez estás entre aquellos que consideran el ecumenismo una cosa superada porque los problemas de hoy son muy amplios, peligros mucho más angustiantes amenazan el mundo y la vida misma que no las cuestiones "insignificantes" que tienen divididos los cristianos..."

    "Si estas cuestiones son insignificantes, se preguntaba entonces el maestro, ¿cómo explicar que tantos creyentes atribuyan tanta importancia como para mantener las separaciones? ¿Son todos privados de inteligencia, intolerantes o limitados? Y viceversa, si de veras  los problemas cuentan poco, ¿por qué los cristianos no tienen la valentía de reconocerse hermanos y de recomenzar juntos al mismo paso?

    Y así decidió de proponer a sus lectores un camino simple, invitándoles a entrar en el vasto movimiento ecuménico que ha atraversado todo el siglo XX y que  está todavía lejos de llegar a un cumplimiento....

    ¿Y si tú y yo probamos e intentamos un camino parecido? Si hacemos la prueba de entrar en la vía ecuménica

 

 


Enkel - Due Metri